martes, 28 de septiembre de 2010

DEPORTE EN LA URNA DE CRISTAL - EL DERECHO A SABER



  Por: HERNANDO AYALA M
Deporte en la urna de cristal    
  • ¿Quién conoce cuanto invirtió Coldeportes en el montaje de un Canal Satelital de Televisión para el deporte? ¿Donde funciona? ¿Quién lo dirige? ¿Cuando va al aire? ¿Cómo se hacen las inversiones en programas educativos del deporte? ¿Cómo son los procesos de contratación?   
  •  El acceso a la información pública en el sector deporte es más que precario. Los responsables de recursos públicos en el tema se acostumbraron a que nadie toca esa información para trasladarla al público. 
  • Rendición de cuentas, una cultura pendiente por formar en el ámbito deportivo. 
  • El tesoro nacional invertirá más en carros para congresistas en 2011 que en preparación de atletas del país  y funcionamiento del sector deportivo asociado. 40 mil millones asignados para carros de parlamentarios frente a un anuncio de   posibles 30 mil millones bolsa total para preparar atletas en todas las federaciones deportivas y Comités Olímpico y Paralímpico de Colombia en 2011.

Con insistencia indagué en el despacho competente de Coldeportes sobre el funcionamiento de proyectos de esa entidad como el montaje de un Canal Satelital del Deporte, objetivo estratégico del Plan Decenal del Deporte contratado con recursos públicos. Sobre la operación en el proceso de marketing deportivo a cargo de una firma privada.  Lo pertinente con el programa Escuela Virtual de Deportes.  Temas menores, frente a grandes inversiones.

Solicité información sobre orientación, contenidos y aspectos propios de cada proyecto, funcionamiento, inversión de recursos.  Fue infructuoso. El acceso a la información solicitada no fue posible. Dilación, bloqueo sistemático, cero información.  Hasta aquí ningún cuestionamiento aún más allá del cerco desinformativo, pero todas las dudas latentes, por la desinformación de los rumores. La fuente oficial no permite el acceso a la información. Es costumbre. La función pública para muchos servidores aún es ejercida desde la perspectiva equivocada de que los ciudadanos son subalternos suyos y a su servicio. No el funcionario con respeto y autoridad al servicio de lo público con el público. En cada cubículo estatal hay un “imperio” infranqueable. El abuso de poder se volvió “cultura”.  

Los sectores no relevantes en las altas esferas de la política gubernamental, se acostumbraron a pasar de agache en materia de cuentas explícitas ante la opinión. Pésimo favor que se hacen a sí mismos, pues seguirán siendo invisibles con perjuicio, detrimento del derecho colectivo a disfrutar del bienestar que deben garantizar por misión institucional  estos sistemas de gestión pública.

El 28 de septiembre en el mundo se celebra el Día Internacional del Derecho a Saber,  jornada global por el acceso a la información pública. La esencia del derecho a la información, responsabilidad asumida por el servicio público del periodismo.

En Colombia  el acceso a la información pública, en los despachos oficiales, se raja  lejos. La norma es no informar.  Por ello nos movemos de escándalo en escándalo  día a día. La legitimidad se construye con más información clara y explícita sobre los actos  de la gestión pública.  Idéntica responsabilidad compete a quienes ejecutan recursos públicos.

El sector deporte en sus diversos niveles, para construir legitimidad, ser creíble, ser visto con seriedad por la inversión pública y privada, tiene que manejarse en urna de cristal, promesa del gobierno Santos.  Que se vea con claridad al mirar hacia dentro de la urna de cristal.  Mientras tanto, todo seguirá  siendo dudoso. Se necesita control social, veeduría ciudadana al deporte, para que haya más confianza y más recursos. .

El gobierno en línea no aplica con claridad en el deporte. No son expuestos los presupuestos, las inversiones, los procesos de contratación, convocatorias claras y accesibles al ciudadano común.  Mientras ello no ocurra, la realidad será  la que padecemos. No hay rendición de cuentas  fuera de generalidades desinformadoras.  ¿Confianza ciudadana? Sin eso no existe legitimidad.

El afán de bloquear el acceso a la información, de prevalecer sobre la exclusión informativa, cerrar  el conocimiento,  es un comportamiento medieval caldo de cultivo de  malas prácticas que solo dejan dudas. ¿Existe algún estudio de credibilidad institucional, prestigio, confianza ciudadana en instituciones de lo público o privado que mencione a la organización deportiva  en alguna parte? No lo conozco. ¿La gente sale a defender el impuesto al deporte que cada rato es tumbado de la factura telefónica en Bogotá? Para mí percepción, no.    El sector es informal, asistencialista, excluyente, cerrado al público. El asunto sigue siendo de amigos. Así, como en el fútbol, sus reglas cerradas y su ley del embudo.

 Para implementar y desarrollar una política pública deportiva con rigor y legitimidad hacia una gobernanza  inclusiva, que construya credibilidad,  confianza ciudadana, hay que abrir el acceso a la información y a la participación del público en un asunto público, el gobierno y la gestión del deporte, la recreación, la actividad física y la educación física.  Si persisten las malas prácticas, el desdén ciudadano y de la sociedad sobre la institucionalidad sectorial,  crecerá. ¿Quién defiende a sector deporte? ¿Al menos el sector unido?   La gente seguirá practicando actividad física y abrazando a los atletas, con total indiferencia frente al establecimiento deportivo si esa realidad no cambia. Administrar escasez será la suerte.

El deporte debe ser manejado en urna de cristal con vista libre bien adentro.

EL PAÍS AL SERVICIO DEL MUNDIAL FIFA SUB20 – Hoy el fútbol es noticia con el lanzamiento del Mundial juvenil 2011. Claro que es bueno para Colombia hacer un Mundial de fútbol Juvenil. Claro que el país gana en prestigio. Claro que vale la pena invertir más de doscientos mil millones en garantizar un acontecimiento de tal magnitud. La marca país sube. Claro que todo colombiano de bien está contento con un logro así.  Más certámenes de esta dimensión necesitamos en Colombia.  La pregunta es sobre la equidad en la rentabilidad monetaria  de este esfuerzo organizativo. ¿Los señores del fútbol cómo dejan al fisco colombiano en materia de resultados compartidos por ingresos? ¿Alguien puede conocer esa información? No es  tranquilizador ver a la institucionalidad y la autoridad colombiana a los pies de  los señores del fútbol.   Que todo salga bien  con cuentas claras.

viernes, 17 de septiembre de 2010

NO HABRÁ MINISTERIO DEL DEPORTE. PUNTO. HABRÁ PRESUPUESTO.

   Por: HERNANDO AYALA M
¿Para qué un Ministerio?  ¿Cómo redimir al deporte?      
  • El Presidente Santos se puso la camiseta y acabó de un solo envión con una de las primeras metas que anunció su gobierno para el deporte una vez nombrado el Director de Coldeportes. No habrá ministerio del deporte.  
  •  El objetivo estratégico cuatro de la Política Pública del Deporte, en su Plan Decenal, seguirá siendo una lucha hasta 20019. Promover la creación del Ministerio del Deporte.    
  • Habrá presupuesto para los deportistas y estatus para el deporte, dijo el Presidente de la unidad y la prosperidad.   
  • La Educación Física no está en el Plan Nacional de Educación. La política pública deportiva tiene la tarea de reintegrarla al currículo escolar.
http://twitter.com/DEPORTE2020             

    “El hombre debe ser educado para la guerra y la mujer para solaz del guerrero”, barbaridades del pensamiento en tiempos de  Zaratustra, siglo 18,   cobijan hoy miradas sobre  asuntos públicos anecdóticos y de ocasión en la alta política de Estados centrados en combatir y no en cultivar paz con desarrollo humano.

    El deporte es asunto anecdótico para solaz de la cúpula política del Estado. Los presidentes se ponen la camiseta para la foto con cada campeón humilde que va y trae un título. Manejo mediático. Al margen de estos episodios el tema es asunto menor. La anterior ocasión fue para Virgilio Barco con la camiseta de Lucho Herrera en 1987 después de ganar la Vuelta España, la escena con el mismo maillot  amarillo la repite Juan Manuel Santos con el título del Tour del Avenir 2010, ganado por Nairo Quinta,  anónimo hasta la semana pasada.

    El presidente que apagó el ruido distractor,  prometió prosperidad y unidad nacional, enfundado en el solaz de la camiseta del campeón dijo que su gobierno no creará Ministerio del Deporte. También dijo que habrá más presupuesto para los deportistas  y estatus para el deporte en la gestión pública. Esencial que cumpla, pues los colombianos no están siendo educados para el desarrollo humano y la paz. Prevalece la deformación para la inercia, inactividad y el conflicto. Por eso no es comprensible para los decisores del Estado, el valor estratégico de materializar el derecho al deporte, la recreación, la actividad física y la educación física. Temas marginales en sus prioridades.

    Jairo Clopatofsky  no debe perder el entusiasmo y dinamismo que está mostrando con su joven equipo, para  ordenar  el desorden propio de las mañas de un sector acostumbrado al asistencialismo, y hacer lo que le da la gana. Perseverancia.  Son buenos los retos que está asumiendo, porque lo obligan a una gestión seria. Con lo que está anunciando a los “señores del sistema deportivo”, los está retando  y le van a cobrar duro si cumple o si incumple. Porque sí o porque no.  Los va a obligar a ordenarse con seriedad. Esa competencia es buena. Grave entrar en la manguala turística y contratista acostumbrada por directores de décadas anteriores.

    El presidente le desbarató al director uno de sus primeros anuncios. La meta de Coldeportes Ministerio. Debe haber risas internas donde quieren que nada cambie.  Esa meta ha quemado a más de un político, caso el locutor embajador Edgar  Perea, cuyo proyecto político como senador fue ese. No pudo. Por ese camino, al menos por ahora,  el director no será Ministro.
    “Al cabo que ni queríamos”, dirán los camaleones que se acomodan siempre. El problema del deporte no es  un Ministerio. Objetivo estratégico 4 del Plan Decenal del Deporte “Promover la creación del Ministerio del Deporte”. No y  Sí.

    Un Ministerio del Deporte significa, alcanzar el peso vinculante que hoy no tiene este sector para materializar una genuina política pública que hoy está en el papel, como la biblia. ¿Quién la hace cumplir?  El Plan indicativo de la política pública está en la dirección correcta, recoge lo necesario para ordenar un proceso que organice, fortalezca y potencie  al nivel que merece, uno de los instrumentos más útiles para sacar a  una sociedad como la colombiana del caos social y humanitario.

    Un Ministerio no es la vanidad de un ministro. Es tener asiento en la instancia decisoria de la jerarquía máxima para toma de decisiones en lo público. Consejo de Ministros donde se dan los timonazos de las inversiones en políticas públicas. Asiento en el Conpes donde se definen los instrumentos vinculantes que obligan a invertir en un plan de política pública. Sin ese peso, es demasiado difícil.

    Un Ministerio blinda un proceso con seriedad pues moderniza la gestión, exige y obliga a medir con rigor  resultados con indicadores sólidos, da mayor visibilidad y es más difícil pasar de agache en una gestión irrelevante y marginal.

    El deporte vivió y vivirá  sin ministerio, en su plata. La realidad estructural y organizacional del deporte, recreación, actividad física y educación física como derecho social, en la gestión pública es hoy impracticable. Lejos del deber ser. Hay una hoja de ruta clara, certera, escrita, pero tantos queriendo dejarla en el papel. Si el deporte no es un caos como estructura y organización, el fútbol no estaría al borde de la liquidación. Los más ricos del mapa deportivo, haciendo lo que no es. La inequidad absoluta. El mal ejemplo.

    La distonía del gobierno, marcada con el anuncio presidencial de no habrá ministerio pero habrá presupuesto, “deprecia la cotización” de las acciones de un proceso muy vulnerable.  Siembra escepticismo,  incertidumbre  y fortalece las amenazas internas y externas  de la gestión deportiva. La autoestima y la confianza  del sector, sufren.

    Colombia tiene como vivir delicioso, pero sufre por no saber vivir al derecho. Son tantos pendientes sociales, en un país monotemático centrado en el conflicto, en el proselitismo, en el empresarismo electoral  que atenaza al erario en formato de contratos,  y por ello temas como el desarrollo humano son poco relevantes.

    País informal. Asistencialista. Con filas de gente recibiendo dádivas y limosnas. Ojalá el gobierno deportivo cumpla y acabe las filas de organizaciones deportivas pidiendo para hacer cualquier cosa y no rendir cuentas, de espaldas al derecho de la sociedad.

    Hay un compromiso, un anuncio, una constancia. El presidente de la prosperidad dijo que habrá presupuesto para  el deporte. El fútbol, como los banqueros quebrados, fue el primero en presentarse a pedir.  A cumplir Coldeportes, a conseguir e invertir en los atletas, en la formación en los talentos, no en organismos de papel ni en agencias de turismo.

    Duro reto. Le tocaron el amor propio al gobierno deportivo, al director Clopatofsky  y es una clara oportunidad para crecerse  en medio de tal desafío. Sabe hacerlo. Tiene herramientas y voluntad.  Templanza y  dar resultados. Puede transformar el desorden deportivo en un mapa para mostrar. Es su oportunidad. >

    FÚTBOL COLOMBIANO Y PERIODISMO – A la “yugular” se le abalanzaron los empresarios del rating, al Director de Coldeportes por atreverse a decir que ordenará  al fútbol.  El fútbol es intocable porque la ira divina de la FIFA nos puede  “descertificar”  dijeron en tono pusilánime en el micrófono  de mayor estrato.   Otro reto para Clopatofsky,  saber navegar las aguas mediáticas que tanto agrado le producen.  Cuidado,  periodismo EGM  es arma de doble filo.  El empresarismo del rating  cocina al que  no funcione para su venta de ruido. Otro desafío del gobernante del deporte, no dejarse enredar  ni de los señores del fútbol ni de los señores del empresarismo EGM, dictadura del rating. 
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