martes, 26 de abril de 2011

DOS BILLONES PARA EL DEPORTE EN EL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2011 - 2014



Sin cofradías (roscas),   ni exclusiones… 

…. y   sin  mesianismo,  ni caudillismo 
  • Hay plata para el deporte. Dos billones en el cuadro presupuestal del Plan Nacional de Desarrollo  durante los cuatro años. La política deportiva 2011 2014 se llama Supérate.
  • Si el gobierno logra sobrepasar el caos de asuntos como el fútbol en el sector deporte y hacer valer la autoridad, bienvenidos todos los logros reales en tal sentido. Está demostrado que a la brava todo mundo sale perdiendo. 
  • Con autoridad  y firmeza.   Significado:  rigor, seriedad y cero folclorismo.
  • En el Genocidio Ontológico emprendido en la primera década del milenio, demasiados colombianos creen el cuento de amos, siervos y limosneros.  Creen que un individuo arregla un mal colectivo.  Al deporte no lo arregla un mesías.       
  • Las mañas del fútbol y de los viejos lobos del deporte asociado, no son asunto fácil de extirpar. Mientras les den, toda la adulación a la mano tendida, pero en cuanto los aprietan salta la neurona pitbull.  

SEMANA     DEPORTE 2020       DEPORTE2020 está en Twitter


Si algo está demostrando el gobierno JMS  2010 – 2014 en Colombia, es que por las buenas en la legalidad, con seriedad, rigor, autoridad y visión de alcance universal, se consigue mucho más  que  con autoritarismo, mesianismo, megalomanía  y folclorismo miope de parroquia.  Ahí está la diferencia del fresco que respiramos los colombianos  sin secta.         Hay más gobierno que presidente.  Así entiende el Buen Gobierno el actual Jefe del Estado colombiano. Sin personalismo.

Como va hasta hoy, sin estridencias, ni alaridos, es creíble.  Se está llenando de autoridad.

El proyecto basado en gritería, estilo picapleitos desde la tribuna pública, las satanizaciones al pensamiento diferente, las cortinas de humo para tapar tropelías y avivatadas, la venta industrial mediática de miedo, matonismo  y odio,  toda esa ofensa a  la inteligencia,  no sacó a Colombia  del barro ni liquidó la peste de la violencia.    Ver Útica  y  el país inundado por el invierno y la imprevisión, la corrupción, impunidad. Ver la ola criminal.

Basta no saber qué es Colombia, cómo nos comportamos y desconocer la historia,  tanto parroquial como universal, para no aceptar la sensatez con autoridad y firmeza, como norte para buscar la salida del barro.  Ahí llegamos por acción o por omisión.    Por folclóricos.

El deporte funciona como los  hijos,  un sector amañado en el síndrome espejo de lo que somos como nación.   Hay  que ordenar ese  caos,  para afrontar logros serios.   Sobrepasar  el todo vale y el hacer cada quien lo que le viene en gana  pensando solo en su bolsillo.

Dos billones para el deporte en el Plan Prosperidad para Todos.

Supérate es el nombre de la política deportiva incluida en el Plan Nacional de Desarrollo  2011 – 2014.  Hay un artículo específico en el proyecto de Ley del Plan  y hay   un enunciado significativo  en el documento Bases del Plan Nacional de Desarrollo Prosperidad para Todos.

Artículo 142°. PROMOCIÓN DEL DEPORTE Y LA CULTURA. El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Cultura y Coldeportes, creará el Sistema Nacional de Competencias deportivas, académicas y culturales “Supérate”, como estrategia de inserción social dirigida de forma prioritaria a poblaciones en situación de vulnerabilidad, en condición de desplazamiento forzado y en proceso de reintegración social. Esta estrategia desarrollará competencias deportivas y  actividades artísticas en todos los municipios del país en diferentes categorías.   
Parágrafo: Para la implementación de estas actividades se convocará y vinculará a las entidades del sector público que tengan competencias en estos temas, a las empresas patrocinadoras, al sector privado, y a los medios de comunicación

Establecer el programa  Supérate,  participación de niños, jóvenes y adultos en actividad y competencia por estímulos en siete deportes  en mil ciento seis municipios colombianos  (1.106),  meta del Plan a 2014,  tiene una meta de financiación aproximada a los  dos billones,  léase bien, dos millones de millones de pesos colombianos de 2010,  durante el cuatrienio.

En anteriores  gobiernos, esa  meta no alcanzaba el  treinta por ciento de esa cantidad.

¿Se imaginan qué pasa con esos recursos  en manos de los señores que siembran el caos en el sector deporte  con sus clientelas?

Por ello es indispensable ordenar  el proceso, el comportamiento del sector y asumir con  rigor, seriedad y urna de cristal  este desafío  mayor, para no convertir esta oportunidad en “ferias y fiestas patronales”.

Esta semana aparecieron dos opiniones en periódicos de Bogotá. Una descalificación total de un periodista al director del gobierno deportivo, pidiendo su salida.    Otra un panegírico, apología extrema,  sugiriendo que  llegó el mesías del deporte.   Flaco favor le hace al funcionario que tiende a creerse el cuento.    Ni lo uno ni lo otro.   Puede llegar un genio, tener el nombre que sea la persona que dirija la oficina gubernamental del deporte,  no le bastará.  Esto evoluciona y se transforma mediante un proceso  sostenido y sostenible, con todo el sector. Con seriedad, rigor,  y sobretodo autoridad, legitimidad, prestigio.  Un proceso, no un partido aparte de un  servidor público  con todas las buenas intenciones. Antes la mayoría vinieron a escampar  cual comodines en ese cargo.

Lo está demostrando el presidente comprometido con la unidad y la prosperidad  en medio del desastre, haciendo tabula rasa de los demonios que le atraviesan egos enfermizos de secta.    Hay más gobierno que presidente, con uno de los mandatarios de mayor preparación  técnica y política  en mucho tiempo.

Así tiene que ser en toda la acción estatal, incluido el sector deporte.  Se necesita más Estado, más Gobierno,  y menos mesíanismo  y  figuras  personales.  Es un proceso  inclusivo  con todos, de unidad,  sin  veleidades de secta.  <>


¿Y EL PLAN DECENAL 2019?  La política pública deportiva como debe ser, sigue en el éter.  Escrita.   La política gubernamental Supérate, puede encuadrar en el marco de la auténtica política pública que  está por realizar en verdadero proceso sectorial.  El Plan Decenal 2019,  libreto indicativo de la política pública enunciada,  sigue pendiente en su esencia.  Supérate  es un parcial importante de ese proceso, concebido al margen del proceso de concertación y construcción participativa, que tocó a treinta mil actores del sistema en 2008.    Pero el todo está por desarrollar en su diversidad de fases y metas estratégicas.  Será la materia de nuestra próxima sintonía.   Deporte 2020  mantiene su ruta  Sintonizados con el Plan Decenal del Deporte, con la política pública del  Deporte, la actividad y educación física, y la recreación, como Derecho Social  consagrado en el Estado Social de Derecho colombiano.    Deconstruir, desaprender, construir y aprender el proceso transformador del derecho a la práctica deportiva como desarrollo humano y social, con seriedad y rigor, es posible. <>



miércoles, 20 de abril de 2011

MEDIDO EL ACEITE AL FÚTBOL... NINGUNO PASA DE AGACHE



                                                                                                    
Mitos que van cayendo y lecciones para “Repúblicas Independientes”   
Medido el aceite al fútbol...todos al orden     
  • Aterrizando de la “cultura mafiosa” a la cultura de la legalidad y las cuentas públicas. No es la Ley la que transforma las realidades sociales, es la cultura mediante procesos transformadores.          
  • El Gobierno deportivo se metió con el “intocable fútbol” y sus amenazas.
  • El fútbol es tan buen circo que los dirigentes no lo han podido destruir.
  • El mal ejemplo, una de las plagas en el mapa deportivo. Autoridad, credibilidad, respetabilidad, decencia, valores muy escasos en el entorno deporte.
SEMANA     DEPORTE 2020      Por: HERNANDO AYALA M

“Si políticos corrompieron a los narcotraficantes”…. ¿pasó igual con mañosos dirigentes del fútbol?        Claro, hay políticos decentes y dirigentes del fútbol respetables.    ¿Cuántos?   Como las brujas, hay quienes no creen,   pero que los hay, hay.   Es difícil y raro encontrar políticos y dirigentes del fútbol por quienes alguien pueda meter las manos en el fuego.  Son demasiados los que están torcidos y la fe pública los  mira como malformaciones del paisaje social y humano en la “sociedad de las trampas”.

La estructura del fútbol global adolece de profundas mañas, malas prácticas y costumbres deleznables. La gran carpa del circo multinacional da para todo. “La corrupción inherente a la condición humana”, dogma de fe de los correligionarios  del síndrome Nule y pares que andan agachados.  El bello juego siempre está enturbiado por la perversión del negocio.

Metiéndolos en cintura

Siempre hicieron lo que les dio la gana. Nadie les dijo nada. Con la llegada de la mala hierba, los torcidos del fútbol se salieron de madre, “perdieron sus justas proporciones”, finalizando la década de los setentas, el último periodo romántico de este deporte, cuando ir al estadio era un paseo de olla, en familia. La llegada de los ochentas infestó de mal olor esta actividad. El narcotráfico impuso su ley. Así durante los noventas y recientemente en pleno tercer milenio  se abrieron investigaciones en el caso del primer campeón colombiano.

Treinta años de  “cultura mafiosa” no se borrarían de la noche a la mañana. Ni con represión. Ese proceso acabó con la grandeza de la estructura fútbol colombiano. Permanecieron las mañas y unos cuantos dirigentes mañosos, rémoras de vieja guardia, auspiciados por las caras nuevas que no transformaron ese tejido. Mañas del fútbol con lógica de banqueros: los equipos de fútbol, el aviso, para soportar los pasivos y usar lo público,  los dueños de jugadores y derechos embolsillándose las ganancias. Todo tipo de ofensas a la sociedad.  

Llegó el actual gobierno,  con voz altisonante  en el sector, y  comenzó con sus anuncios de zanahoria y garrote. Se burlaron del gobernante hasta  más no poder. Descalificación total.   Ahora el funcionario les aplicó la norma y los puso a recorrer vericuetos jurídicos para salirse con leguleyadas.

Lo harán y seguirán en lo suyo. Peor para el sistema. El espectáculo seguirá deteriorándose. La estructura está pervertida, huele mal.

Leyes, trampas y amenazas

En este episodio, la dirigencia del fútbol ha demostrado una desinteligencia total. Un analfabetismo gubernamental supino. Quemaron hasta sus míticas amenazas y chantajes. “Desconozcamos la ley laboral colombiana y acojámonos a la ley FIFA” dijo un bárbaro. Trataron de usar el chantaje del mundialito sub 20. Sugirieron que el Vaticano FIFA excomulgaría a Colombia. El gobierno no les comió cuento.  Los mañosos hicieron cenizas todas sus cartas.

Después del pulso mediático y la espuma de estos días, volverá la calma y se asentará de nuevo la rutina.  El mundialito juvenil (no hay fervor)  distraerá  durante tres meses, y todo volverá a su realidad. El gobierno le girará más de cincuenta mil millones de fondos públicos a ese negocio privado y no les alcanzarán. Ningún dinero así como funcionan, les alcanzará.

No será una ley la que arregle este desorden. El gobierno da ejemplo sobre incumplimiento de la Ley. La anunciada Ley de sociedades del fútbol poco aportará.  Los derechos  de la gente del fútbol seguirán siendo abusados.  El desmadre de la violencia  dejará más vacías las tribunas. La selección Colombia  peleará con dificultad al repechaje por el quinto cupo a Brasil 2014.  El fútbol está dañado por la cabeza. Se necesitan dirigentes creíbles.  

Solo un proceso serio de transformación cultural, que cambie el imaginario de trampas por  el ser decente, que inyecte gente con pensamiento nuevo para que el fútbol  alguna vez tenga gobierno respetable, solo eso  arreglará este caos. Un proceso permanente  durante años. Procesos tales como aquellos que han convertido a los fumadores en  apenados “bichos raros” en el entorno social.  Cuando ser torcido, mañoso y corrupto no sea un orgullo en casa ni en ninguna parte.

Por ahora, hay que reconocer la hiperactividad del gobierno en el deporte. Si el gobierno no le comió cuento al fútbol, no debe hacerlo con nadie. Hay que vigilar que hagan los privados con el dinero público del deporte.

Están haciendo con una agenda intensiva de actividades. Todo queda en espuma, mientras el foco  no se centre en  procesos transformadores de estructura  y cultura.  <>

LA INVERSIÓN EN EL DEPORTE. EL  4% DEL IVA A LA TELEFONÍA.  Las finanzas del deporte han constituido históricamente el obstáculo principal en la gestión de esta actividad central en el desarrollo social de la niñez y juventud colombiana. Siempre faltó plata, dinero. No hubo finanzas públicas ni patrocinio serio. Esa realidad está cambiando de manera importante. Hay transformación en la inversión de recursos públicos y privados en el deporte.

Interesante examinar con rigor, estricto control social, la política de ejecución de recursos que maneja la oficina gubernamental del deporte. Qué orientación tiene la normativa que está implementando el Instituto del Deporte, para asignar el impuesto a la telefonía celular, destinado  al deporte. SI el gobierno deportivo va a abrir más la puerta para ejecutar fondos públicos, el erario deportivo a través de organismos de derecho privado, hay que ver cómo funcionan los controles fiscales y éticos en la materia.  No rendir cuentas sobre lo público es asunto que no debe ser permitido. Menos  en medio del tsunami de corrupción que está por destaparse en la era Nule. Pasados gobiernos burlaron ley de contratación por la vía de los convenios con ONGs.  Eso no puede ser más, en el gobierno de la Urna de Cristal.

PREGUNTA: ¿Por qué el gobierno deportivo pudo publicar en detalle la destinación de los cinco mil millones de pesos para el deporte paralímpico  y no ha hecho lo mismo con los treinta mil millones de pesos para el deporte olímpico?

OLÍMPICA LA REVISTA DEL COC.   Un muy buen documento periodístico con visos académicos, la publicación oficial del Comité Olímpico Colombiano. Olímpica, es el nombre del proyecto editorial que se ha reforzado muy bien con la vinculación de un “disco duro” que contiene mucho del proceso histórico del deporte colombiano, el periodista Alberto Galvis Ramírez, director de la Revista del COC.  Está haciendo un muy buen trabajo de difusión el Comité Olímpico Colombiano, en una apertura coherente con la confianza y buena reputación  que debe construir cada día este organismo, hoy la más grande ONG del deporte colombiano, el hermano mayor de sus pares en el Sistema de deporte asociado colombiano. Es bueno lo que está pasando en este ámbito de una entidad llamada  a dar  buen ejemplo.  El gobierno deportivo, en sus ámbitos de la función pública y   de la gestión privada, debe ser y parecer  creíble con toda la seriedad que demanda la confianza ciudadana.    


viernes, 8 de abril de 2011

" ¿ PRIVATIZAR COLDEPORTES? " > PARADOS JUEGOS NACIONALES 2012


  
Por: HERNANDO AYALA M


Todos los caminos conducen al mismo destino 


¿Privatizar Coldeportes? 
  • Juegos Nacionales botón para la muestra. Parados. Incertidumbre. Córdoba, una de las tres sedes de los juegos deportivos nacionales, no tiene con qué hacerlos. ¿Cambiar sede?.        
  • Cemento y varillas, la prioridad para hacer los juegos. Los atletas, lo de menos. Ni infraestructura ni desarrollo humano.    
  • ¿Privatizar la organización de los Juegos?     ¿Toda la gestión deportiva?


Será que llegó la hora de privatizar del todo  la gestión pública del deporte? .  


Inferencia   posible que emana la alianza formalizada por el Comité Olímpico Colombiano y la caja de compensación Cafam. Interesante y útil anuncio.


Algo así como, “asumamos la responsabilidad del desarrollo deportivo, porque la experiencia enseña que con la función pública no es viable”. ¿Bueno o malo? Lo dirán los resultados. El propósito es válido y constituye una salida. 


¿En qué es bueno Coldeportes? ¿Qué sabe hacer bien de la miscelánea de asuntos de su competencia la cabeza del gobierno deportivo? ¿Qué hace bien la estructura burocrática deportiva estatal? ¿Sabe dar línea, formular, orientar y hacer cumplir política pública sectorial?  ¿Sabe desarrollar procesos de deporte social, formativo, competitivo con indicadores de resultado?¿Sabe construir escenarios? ¿Sabe asignar y vigilar recursos públicos en el tema? ¿Sabe vigilar, regular gestión deportiva privada? ¿Sabe hacer cumplir la ley? ¿Cuál es el fuerte de esa estructura y en qué ofrece resultados con indicadores efectivos de alta gestión?  ¿Alguien sabe?


Como cualquier papá cajero, sin autoridad, la oficina gubernamental del deporte no articula ni logra hacer funcionar al Sistema Nacional del Deporte escrito en la Ley. Valdría la pena averiguar su indice de confianza y credibilidad. 


¿Cuál es el camino?  Los organismos deportivos privados se mueven  en otra dirección. La gestión pública del deporte está mutando hacia donde lo hicieron todos los derechos privatizados en Colombia. Hacia donde va la educación pública, la universidad pública. Lo público es negocio privado. Los privados manejan hoy en Colombia derechos como la salud, las pensiones, la educación, el recaudo de impuestos, los teléfonos, energía, acueductos, basuras, la televisión, el transporte, las carreteras, los túneles, las finanzas, los parques naturales, el turismo, la rehabilitación, las obras públicas, las minas, la seguridad, y muchos más.  Habrá operación privada de las universidades públicas, las cárceles, etc.  El deporte no tiene como evadir esa ruta.


La privatización de las obras públicas, para acabar la corrupción de las secretarías departamentales y municipales del ramo y el Ministerio de Obras, mutó vía burla de la Ley 80,  en el fenómeno Nule. Un poco Coldeportes ha venido haciendo  algo por ese camino con la transferencia de presupuesto público al manejo privado, vía convenios con ONGs,  para saltar Ley 80. Cuidado COC que por ese camino explotó, eclosionó el sistema paralímpico, usado en esos avatares. 


Así la prospectiva de  la oficina de gobierno deportivo no está lejos de mutar hacia convertirse en una  superintendencia  y punto. ¿Será capaz Coldeportes de hacer cumplir la nueva Ley del fútbol?  


A un año, Juegos Nacionales 2012 parados


Los Juegos Deportivos Nacionales que por Ley son realizados cada cuatro años, como examen de resultados en alto rendimiento a la gestión pública deportiva, son el perfecto botón para la muestra del absurdo enfoque para gestionar el tema  y la ineficiencia del modelo. Desde el siglo pasado, cada cuatro años se repite la historia. A un año de los juegos 2012, su organización está paralizada en la incertidumbre. El esquema de las tres sedes alternas, es absurdo. Córdoba no tiene como cumplir el compromiso. Hay que ver si se cambia la sede dice el gobierno.


A la autoridad competente no se le ha ocurrido sanear el proceso de los Juegos Nacionales de la idea politiquera que han traído siempre: “Los juegos son para que las sedes resuelvan sus problemas de infraestructura. Acueducto y demás servicios públicos, vías, escenarios deportivos etc.”.  A un certamen de competencia deportiva de atletas jóvenes, le cargan todo el atraso de tres ciudades  para ser resuelto en tres años y sin presupuesto. Ofende la inteligencia este asunto.

Todo ese mapa de realidad determina que el rumbo del deporte, esté en otra parte distinta al gobierno, que nada puede lograr con ese pensamiento trasnochado, politiquero, en pose de mecenas vitrinero de eventos que deben ser financiados por  los privados.  <>

ACIERTOS DEL COC.  1. El pacto con Cafam para cumplir responsabilidades compartidas con el desarrollo deportivo, desde la óptica de política pública y proceso social.  

2.  La iniciativa de la Estrategia informativa para divulgar los pasos de la participación en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011. Rafael Lloreda, Jefe de Misión de Colombia,  debe anotarse un buen punto con el público.   Así se construye reputación, confianza y credibilidad. Esto debe ser en todos los programas del sistema. ¿Cuándo va a estar expuesto al público el texto del Convenio Coldeportes Comité Olímpico Colombiano con 30 mil millones del presupuesto 2011?  Cuidado que con ese espejismo reventó el hermano menor paralímpico, el joven adolescente de la inclusión deportiva.  Familia pobre peleando un falso baloto. Seguimos esperando. <>     


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