miércoles, 12 de diciembre de 2012

¡ Claro que cambió !. ¿ Qué hay obsoleto en el deporte colombiano ?. Aterrizando en el siglo veintiuno



 

Antes y después de 2012.     Año parte aguas en el proceso histórico del deporte en Colombia.  

"La cultura del deporte colombiano está cambiando" : 
Palabra de Mariana Pajón.  
 
  • Incuestionable paso hacia el horizonte de una estructura deportiva armónica con la sociedad  del actual siglo.  
  • "Si queremos resultados distintos, no podemos seguir haciendo lo mismo".   
  • Pensamiento lateral, clave en la estructura de gestión del deporte colombiano. 
  • Vamos en camino, en la mitad... aún no hemos llegado.  
  • ¿ Qué más está obsoleto en el Sistema Nacional del Deporte? 

Hernando Ayala M. Periodista
Alguien quiere hacer cambiar unos estatutos para permanecer de forma vitalicia en un comité ejecutivo, de la estructura de poder en el deporte colombiano. Ese dignatario anclado en el deporte del siglo pasado, no clasifica en la cultura deportiva que hoy reivindica Mariana Pajón. Está en tiempo equivocado porque defiende a ultranza y sobreseguro el pensamiento y modelo deportivo que mantuvo a Colombia durante el siglo veinte, lejos del lugar alcanzado hoy que sería más alto si en ese tiempo el manejo hubiese sido serio.  De lo viejo lo único  nocivo  son las ideas anacrónicas y en desuso para persistir en lo que no funcionó. Hacer la tarea al derecho, en el justo equilibrio de tiempo, modo y lugar correctos, con los recursos y herramientas del contexto histórico vigente, demanda renunciar a las malas prácticas y la aprehensión a las mieles del poder en la gestión de lo público, que hoy también se maneja y opera desde el sector privado. Los tiempos en que el deporte era asunto de cofradías cerradas, sociedades secretas y clubes de privilegios, siguen quedando atrás. Hay quienes añoran cómo era todo antes. 

"La cultura del deporte en Colombia está cambiando", palabras de Mariana Pajón, consignadas en la audiencia mediática con todos los dignatarios del sistema deportivo colombiano durante la entrega del premio como deportista del año 2012, por la casa editorial El Espectador, tienen mucha mayor profundidad de la que percibe  una comunidad acostumbrada a los lugares comunes, clichés, frases armadas repetidas y la superficialidad de pensamiento que procura mantener intacto un círculo de bienestar para "los que son".  Un escenario donde casi todo mundo mira para otra parte a la hora de contar lo que hay en el fondo.

Se está rompiendo el estancamiento de ideas, costumbres y malas prácticas, "ecosistema de beneficios y favores" que no dejó evolucionar al deporte en resultados. Hay trabajo tecnificado, con pensamiento estratégico e ideas actuales, planeación seria, sostenibilidad de procesos de alto rendimiento, atención suficiente a los atletas como  foco central del proceso deportivo. 

No es el mundo ideal, pero algo se está haciendo correcto y por ello está cambiando el mapa de realidad, con resultados específicos. Hay muchas quejas aún de sub sectores, áreas y temas inherentes al derecho al deporte, la actividad física, la cultura física, recreación y buen uso del tiempo libre. La inequidad es latente. 

Aún está por verse la mayoría de aspectos que constituyen una estructura de desarrollo y política pública sobre un derecho de todos los ciudadanos, con la suficiente claridad y transparencia que otorgue la confianza plena de toda la sociedad. Están sin desarrollar aspectos esenciales de la estructura estatal creada con el decreto ley que transformó  al ente gubernamental en un departamento administrativo con autonomía, hace un año. Eso está por medir y evaluar. ¿Qué hace y para qué sirve el Consejo Nacional del Deporte? ¿ Qué es ? ¿ Un comité honorífico ?. Si está funcionando y dando resultados de alguna seriedad, la sociedad no lo sabe.  Se necesita suficiente control social para avanzar hacia la gobernanza y autonomía que preconiza el sistema olímpico internacional como actor de peso en la interlocución con los gobiernos y Estados. 
Quién hoy se proclame autocracia en este ámbito, está fuera de contexto social y político en el mundo actual.  Las cosas ya no son como sueña el dirigente vitalicio que busca acomodar la norma a sus debilidades, por pánico al uso de un retiro digno. 
Ese pensamiento está obsoleto, como la Carta Fundamental de los Juegos Nacionales que dejó sin poder participar a Mariana Pajón, la deportista del Año 2012.  O como la Carta Fundamental de los Paranacionales que dejó por fuera a centenares de atletas con discapacidad. 

Son muchas las evidencias de lo que afirma Mariana Pajón. Esto está cambiando, pero el justo equilibrio aún está  a bastantes pasos de ser realidad. Qué decir de territorios y municipios en su estructura sistémica del deporte. Cómo valorar la brecha mostrada en el medallero de los juegos nacionales  y el monólogo de Bogotá en los paranacionales frente al desdén de Antioquia por este ámbito del desarrollo inclusivo del deporte. 
  
El deporte como derecho es un asunto mucho más profundo y serio para el desarrollo social, lejos del tema liviano, anecdótico   y superficial que aparece en los espacios de la industria del rating mediático, espectáculo y negocio, dónde  todo es "espectacular", rentable  y sin fondo.  Las costumbres, prácticas y realidades del deporte en Colombia se están transformando y aún falta mucho por alcanzar.  Eso quiere decir la frase de Mariana Pajón a sus 21 años, con una cosmovisión y una comprensión fundada en un recorrido de disciplina, rigor y excelencia. Para ella, con toda su autoridad, "la cultura del deporte en Colombia está cambiando". Hay que enterar de esta verdad al dirigente vitalicio que no quiere dejar la silla de los privilegios. 

Mariana Pajón, durante la ceremonia del Deportista del Año de El Espectador 2012. Foto: Daniel Iannini
Foto El Espectador. 

Sin cambiar. La distancia entre la legalidad y la legitimidad. Cuatro amigos se van a reunir para nombrar un comité de amigos que manejará durante cuatro años los recursos del Estado para la realización de una política pública deportiva sectorial. Lo hacen con el manejo a su antojo de lo escrito en la ley, que le da al ente bajo su control, un estatus igual al Comité Olímpico Colombiano, este una estructura de 48 federaciones deportivas. Cuatro amigos tienen todo ese poder y lo hacen valer.  Eso está obsoleto en la legalidad. Carece de legitimidad.   Por ello la cultura del deporte en Colombia aún está por cambiar demasiadas perversidades y anomalías.  

Escrito por Hernando Ayala M. Periodista.

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