domingo, 27 de abril de 2014

¿ Es el periodismo deportivo el mismo de hace 30 años ?

 


Desafío Colombia a Río 2016

Periodismo para una potencia deportiva

Construir cultura y ciudadanía deportiva  con una mirada de deporte proceso social desde el periodismo, es el deber ser en la prospectiva del servicio profesional de informar y contar la diversidad deportiva. 

  
Escrito por Hernando Ayala M.  Periodista. *

¿Puede ser un país potencia deportiva sin ciudadanía ni periodismo en sintonía con  esta realidad?

En el entorno del proceso hay periodistas, pero ¿hay suficiente periodismo equilibrado y equitativo en la diversidad deportiva?





La historia del comportamiento periodístico en los eventos multideportivos del olimpismo se repite cada vez que Colombia participa. En Santiago de Chile 2014,   Cali World Games 2013 y  Lima Juegos Bolivarianos 2013  por primera vez  Colombia ganador del título colectivo en el área, en esos eventos la lógica de la industria mediática tradicional se repitió. Aparte del fugaz registro y descripción de resultados, siguen sin llegar las historias de los campeones, los nuevos talentos y su proceso formador de valores y modelo humano. Siguen siendo atletas de alto rendimiento sin rostro en los medios.
  
¿Resignarse a mirar con impotencia el mismo periodismo deportivo de hace treinta años? o dejar de lado la sorda discusión estéril sobre el periodismo convencional, de fórmula tradicional que promete permanecer inmodificable en razón de la diversidad de variables que condicionan su realidad mediática,  es la premisa base para acceder a una visión prospectiva de  cual periodismo acompañará a Colombia  a alcanzar su meta decenal de consolidarse como auténtica potencia deportiva en el concierto internacional.  La tozuda realidad del periodismo industrial en la economía global en su lógica empresarial de mercado, plantea un escenario inmutable por tiempo indefinido. La realidad no será transformada desde ese ámbito.  

El periodismo enfrenta con todo rigor hoy sus propios avatares para reinventar y repotenciar su función y relevancia como servicio social. Ese escenario pareciera indiferente para el periodismo convencional, tradicional en los medios industriales. En la oferta de contenidos, enfoques, abordajes, agenda informativa, se advierte una lógica inmodificable.  La discusión y evolución debe ser resuelta en otra parte. 

Alcanzar la estatura de auténtica potencia deportiva con fuerza de cultura, incluye para un país como Colombia la necesidad de contar con un ejercicio comunicativo e informativo, fiel  y veraz  como puente entre  actores del proceso deportivo y  audiencias que son el público por el cual y para el cual existen y tienen su razón de ser los campeones.  Para el atleta de máximo rendimiento también cuenta el público. Imaginar un escenario deportivo excluyente  sin  gente, en rol de espectadores y seguidores, es algo así como pretender  el mundo de estrellas del espectáculo y entretenimiento sin  clientes, en actitud  autista. Falta demasiado periodismo en medio de la abundancia de periodistas. 


Otras narrativas y dimensión inclusiva del periodismo en el deporte

El periodismo que requiere una potencia deportiva, en sus diferentes ámbitos, con énfasis en el proceso olímpico como gran medidor e indicador de los avances en el máximo rendimiento, tiene que empezar por activar, practicar y desarrollar capacidad creativa, narrativa, e innovadora para llegar a ser creíble y tener relevancia  en cada una de las múltiples audiencias que con criterio y mayor competencia comunicativa, busca aportes serios en este servicio.  La precariedad y escasez propia de un periodismo deportivo descriptivo y de registro que solo da cuenta del minuto y el resultado, que navega sobre la ola del momento, exitismo y triunfalismo cuando la coyuntura es feliz y heroica,  o derrotismo, pesimismo y palo para el deportista cuando el momento es malo, ese ejercicio maniqueo bipolar de  héroes y villanos, pegado de la dictadura del resultado,  es cada día más solitario y menos creíble.  Los usuarios de la información, las audiencias son cada día más calificadas, con mayor capacidad de pensamiento crítico.  El periodismo hacia adelante  debe ser  en equilibrio, menos emocional  y más racional.   "El periodismo deportivo es muy escaso. Abundan los periodistas en gran número,  haciendo lo mismo", dice Javier Salvador, referente citado por Mauricio Jaramillo en sus diálogos virtuales,  sobre periodismo deportivo.

Cultura olímpica, ciudadanía y periodismo

Se requiere periodismo de contexto, profundidad, vocación investigativa y diversidad narrativa.  El periodismo coyuntural, sin consistencia, coherencia ni compresión del deporte como proceso social constante, en cada gran acontecimiento de alta competencia multideportiva del ciclo olímpico, desnuda desconocimiento y poca información sobre la diversidad de disciplinas deportivas que no forman parte del deporte rentado y que se ven sometidas a un modelo de gestión de mayor dificultad por ausencia de visibilidad, patrocinio deportivo, disponibilidad de recursos. 

El deporte olímpico está repleto de significados y valores que van mucho más allá de un resultado y es necesario comprender y saber explicar con un discurso periodístico mucho más amplio,  los alcances, matices y elementos de este contexto deportivo.  Ese servicio está ausente en el ejercicio informativo común en el escenario mediático tradicional. 

Para Luz Cristina López, Directora Académica del Comité Olímpico Colombiano, "hay desarrollo incipiente en el periodismo aplicado al deporte olímpico. El olimpismo es mucho más que un resultado. La esencia de la lectura del deporte olímpico con todas sus implicaciones, significados y comprensión, no están presentes en el manejo periodístico  habitual  en medios. Es necesario mayor conocimiento y cultura sobre el significado del proceso olímpico que es en esencia  educación en valores". 

Carlos Cruz, un periodista joven con trayectoria en el sistema olímpico, dice que para hacer periodismo sobre el deporte de alto rendimiento en el ámbito del olimpismo, hay que comenzar por conocer los deportes.  Los cubrimientos informativos en el ciclo olímpico reflejan mucho desconocimiento de la diversidad de disciplinas. Es indispensable  conocer y manejar la información básica de cada deporte, para profundizar mucho más y dejar de  lado la superficialidad que caracteriza ese ejercicio periodístico.

Competencias en la convergencia transmedial de formatos, tecnología y discurso específico por audiencias

Repetidos y parecidos en formatos, estilos, tonos narrativos, es el panorama mediático. Es común ver el relato descriptivo radiofónico trasladado a las pantallas televisivas. En los medios audiovisuales la tendencia es a hacer radio en los distintos espacios. En los medios escritos  el espacio y contexto para la información sobre deportes de bajo rating, es reducido.  

El periodismo contemporáneo que necesita una potencia deportiva para su consolidación,  debe vincularse de manera eficaz, veraz y creíble, con la realidad de los medios sociales en un diálogo interactivo pertinente con cada una de las audiencias. Es ahí el territorio de la comunicación actual.  Los periodistas que quieren estar a la altura de la potencia deportiva  que buscamos ser, tienen que apropiar manejo de recursos, formatos y lenguajes de la convergencia transmedial, donde no en todas partes funciona una sola narrativa repetida ni se puede hacer descripción radial como es el común denominador. Hay que asumir lenguajes y narrativas apropiadas para cada uno de los diversos canales y herramientas del entorno digital. 

El periodismo para una potencia deportiva debe tener en el foco contenidos veraces y eficientes, sintonía con cada audiencia con sus significados y sentidos;  formatos, tonos y narrativas para cada comunidad y audiencia por deporte.  

Desafíos de un periodismo para una Potencia Deportiva en Río 2016

En resumen, el proceso integral, sólido, armónico, coherente de construcción de una auténtica potencia deportiva en la sociedad de la información  donde todo mundo hoy puede hacer lo que hacía el periodismo austero de los recientes treinta años, tiene que avanzar hacia alcanzar  una realidad con estos factores: 

1. Más periodismo de contexto que comprenda, estudie y conozca el deporte como proceso social y su hondo calado en la formación de sociedad. 

2. Formación periodística en Cultura Olímpica. Conocimiento de los deportes del proceso olímpico.  

3. Más periodismo investigativo verdadero. Profundidad informativa. Relatos de historias del proceso deportivo del atleta.

4. Pasar de la fase de opinión publicada a formación de masa crítica para el deporte con abundante opinión pública.  

5. Amplia diversidad de audiencias calificadas.

6. Competencia y capacidad para el desarrollo de narrativas en la era transmedial. Distintos medios, canales, formatos, diferentes lenguajes y formas de contar la realidad.

7. Mayor preparación en manejo y contraste de fuentes. Menos periodismo de una sola fuente. 

8. Menos periodismo de coyuntura y exitismo. Mayor veracidad y credibilidad con menos periodismo de entretenimiento. 

9. Suficiente periodismo  socialmente responsable, constante, con coherencia y continuidad. 

10. Periodismo sintonizado con la formación de cultura y ciudadanía olímpica. 

** Preguntas al margen sobre la realidad del periodismo deportivo:

¿Es el periodismo deportivo de hoy el mismo de hace 30 años?
¿Dónde está la innovación en las narrativas?
¿Qué pasa con el periodismo de camiseta, partidario, activista o militante?
¿Hay vida para el periodista más allá del fútbol?
**Interrogantes tomados de los diálogos virtuales de periodismo, con Mauricio Jaramillo. 





* Contenido elaborado para Revista Olímpica  por Deporte Visible 2020.  
       
 Deporte Visible 2020 - Sociedad para Todos Premio BID Inclusión. 




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